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El Proyecto HAARP. Vandalismo en el cielo

Vista parcial de las instalaciones HAARP en Alaska
Paz Digital, 23-05-2008.- La Tecno-red es la forma de protesta de los años 90, en las avenidas de la información. Por ejemplo, una cantidad creciente de personas del mundo entero usa Internet (inventado por el ejército de los Estados Unidos para transferencia-e-intercambio de información que nunca sería interferida) para llamar la atención sobre un cuestionable proyecto militar en Alaska. Ahora esta gente que usa internet, envíos por correo electrónico, faxes, está haciendo agujeros en el muro de secretos del Departamento de Defensa, usando el propio sistema del gobierno.

La parte impresa de la protesta comenzó cuando Dennis Specht, un activista antinuclear que entonces vivía en Alaska, envió una noticia a la revista Nexus sobre el asunto de HAARP: Programa de Investigación de la Alta frecuencia de la Aurora [boreal] Activa [High frequency Active Auroral Research Program]. Entonces un activista político e investigador científico que estaba en Anchorage, Alaska, Nick Begich, entró en contacto por internet con Patrick y Gael Crystal Flanagan, que se describen como TecnoMonjes que viven en Sedona, Arizona, y le dijeron que buscara en aquella misma revista australiana. Begich se sorprendió al ver un artículo sobre su ciudad en Nexus, e inmediatamente se dirigió a la biblioteca local para sacar a la luz los documentos citados el artículo.

Aquella investigación condujo a varios artículos y a un libro: "Angels Don't Play this HAARP: Advances in Tesla Technology" ["Los Ángeles No Tocan esta HAARP [1]: Avances en la Tecnología de Tesla"], que son 230 páginas de información detallada sobre este proyecto intruso. Este artículo sólo destacará partes importantes. A pesar de la cantidad de investigación (350 notas a pie de página), en su esencia ésta es una historia sobre gente normal que arrostró un desafío extraordinario.



HAARP hace hervir la parte alta de la atmósfera

HAARP golpeará la atmósfera superior con un rayo electromagnético concentrado y orientable. Es un modelo avanzado de "calentador ionosférico". (La ionosfera es la esfera cargada eléctricamente que rodea a la atmósfera superior de la Tierra. Se extiende entre aproximadamente desde 40 a 600 millas [desde 65 a 1.000 km] por encima de la superficie de la Tierra).

Dicho con sencillez, el aparato de HAARP es una inversión del radiotelescopio; las antenas envían señales en vez de recibirlas. HAARP es el test manejado por una superpoderosa tecnología de ondas radiantes que incide en zonas de la ionosfera al enfocar un rayo y calentar esas zonas. Entonces las ondas electromagnéticas rebotan hacia la tierra y lo penetran todo: lo vivo y lo inerte.

La publicidad de HAARP da la impresión de que el Programa de Investigación de la Alta frecuencia de la Aurora [boreal] Activa es principalmente un proyecto académico con el objetivo de cambiar la ionosfera para mejorar las comunicaciones por nuestro propio bien. Sin embargo, otros documentos militares de EE UU lo ponen más claramente: HAARP tiene como objetivo averiguar "cómo explotar la ionosfera para los propósitos del Departamento de Defensa". La comunicación con los submarinos es sólo uno de esos objetivos.

Los comunicados de prensa y otras informaciones de los militares sobre HAARP minimizan continuamente lo que podría hacer el proyecto. Los documentos de publicidad insisten en que el proyecto de HAARP no es diferente de otros calentadores ionosféricos que operan sin peligros por todo el mundo en sitios como Arecibo, Puerto Rico; Tromso, Noruega y la ex-Unión Soviética. Sin embargo, un documento del gobierno de 1990 indica que la emisión de energía de radiofrecuencia (RF) conducirá a la ionosfera a actividades poco naturales.


" ... con las energías HF más altas disponibles en Occidente, las inestabilidades comúnmente estudiadas se acercan a su capacidad disipativa máxima de la energía de RF, más allá de la cual los procesos de plasma "se escaparán" hasta que se alcance el siguiente factor restrictivo."



Si los militares, en cooperación con la Universidad Fairbanks de Alaska, pueden demostrar que esta nueva tecnología de "Guerra de las galaxias" basada en tierra es sana, ambos partes ganan. Los militares tienen un escudo de defensa relativamente barato y la Universidad puede jactarse de la manipulación geofísica más drástica desde las explosiones atmosféricas de bombas nucleares. Después de que las pruebas tuvieran éxito, poseerían los megaproyectos militares del futuro y enormes mercados para el gas natural del Norte de Alaska.

Mirando las otras patentes que agregaron el trabajo de un físico de Texas llamado Bernard Eastlund, se ve más claro de qué manera pretenden usar los militares el transmisor HAARP. Esto también hace que las negaciones gubernamentales sean menos creíbles. Los militares saben cómo se pretende usar esta tecnología, y lo han aclarado en sus documentos. Los militares han engañado deliberadamente a la gente, mediante sofisticados juegos de palabras, engaños y desinformación total.


Los militares dicen que el sistema HAARP podría:

* dar a los militares un instrumento para sustituir el efecto de pulso electromagnético de dispositivos atmosféricos termonucleares (todavía considerado una opción viable por los militares hasta al menos 1986).
* sustituir el enorme sistema de comunicación submarino de Muy Bajas Frecuencias [Extremely Low Frequency] (ELF), que funciona en Michigan y Wisconsin, por una tecnología nueva y más compacta.
* ser usado para sustituir el sistema de radar sobre-el-horizonte que antes se planificó para la ubicación actual del HAARP, por un sistema más flexible y exacto.
* proporcionar un modo de borrar las comunicaciones en un zona sumamente grande, manteniendo a la vez el funcionamiento de los sistemas de comunicaciones propios de los militares.
* proporcionar una tomografía penetrante en la tierra de amplias zonas, que si se combina con las capacidades de cálculo de EMASS y los ordenadores Cray, haría posible verificar muchas partes de los acuerdos de no proliferación nuclear y de paz.
* ser un instrumento para el sondeo geofísico para encontrar depósitos de petróleo, gas y minerales en grandes zonas.
* ser usado para descubrir aviones que llegan en vuelo bajo y misiles de crucero, convirtiendo en obsoletas otras tecnologías.

Las capacidades que acabamos de enumerar parecen una buena idea para todos los que creen en la sana defensa nacional, y para los que se preocupan por la reducción de gastos. Sin embargo, los usos posibles que los documentos de HAARP no explican, y que sólo se pueden encontrar en documentos de las Fuerzas Aéreas, del Ejército, de la Marina y otras agencias federales, son alarmantes. Además, los efectos del empleo imprudente de estos niveles de energía en nuestro escudo natural --la ionosfera-- podrían ser catastróficos según algunos científicos.

Dos habitantes de Alaska lo plantean sin rodeos. Una fundadora del movimiento NO HAARP, Clare Zickuhr, dice que "los militares va a dar una gran patada a la ionosfera y van a ver qué pasa".

Los militares no dijeron al público que ellos no saben lo que pasará exactamente, pero un artículo científico de Penn State [que es la publicación oficial de la Universidad Estatal de Pennsylvania, EE UU] se jacta de esa incertidumbre. ¿Ciencia macarra? El proyecto HAARP usa los mayores niveles de energía de todos los tiempos, en un juego al que Begich y Manning llaman "los chicos grandes con sus nuevos juguetes". Es un experimento en el cielo, y los experimentos se hacen para averiguar algo que todavía no se conoce. Científicos independientes dijeron a Begich y Manning que un "rompedor del cielo" del tipo de HAARP con sus efectos imprevistos podría ser un acto de vandalismo global.



La Historia de HAARP

Las antenas de HAARPLas patentes descritas más abajo formaban el paquete de ideas que al principio estaban controladas por ARCO Power Technologies Incorporated (APTI), una filial de Atlantic Richfield Company, una de las mayores compañías petroleras del mundo. APTI fue la contratista que construyó las instalaciones de HAARP. ARCO vendió esta filial, las patentes y el contrato de construcción de la segunda fase a E-Systems en junio de 1994.

E-Systems es uno de los contratistas de inteligencia más grandes del mundo; hace trabajos para la CIA, organizaciones de inteligencia de defensa y otros. 1.800 millones de dólares de sus ventas anuales son a estas organizaciones, con 800 millones de dólares para proyectos negros: proyectos tan secretos, que no se informa de cómo se está gastando el dinero ni siquiera al Congreso de los Estados Unidos.

E-Systems fue comprada por Raytheon, que es una de las mayores contratistas de defensa del mundo. En 1994 Raytheon fue catalogada como el número cuarenta y dos de la lista de 500 empresas de Fortune. Raytheon tiene miles de patentes, algunas de las cuales serán valiosas en el proyecto HAARP. Las doce patentes que se citan a continuación son la espina dorsal del proyecto HAARP, y están enterradas entre los millares de ellas poseídas por Raytheon.

La Patente U.S. Patent # 4,686,605 de Bernard J. Eastlund "Método y Aparato para Alterar una Zona de la Atmósfera, la Ionosfera, y/o la Magnetosfera de la Tierra" estuvo sellada durante un año conforme a una Orden de Secreto del gobierno.

El calentador ionosférico de Eastlund era diferente de los otros; la radiación de la radiofrecuencia (RF) estaba concentrada y enfocada a un punto de la ionosfera. Esta diferencia lanza una cantidad de energía sin precedentes a la ionosfera. El dispositivo de Eastlund permitiría una concentración de un vatio por centímetro cúbico, comparado con otros que son capaces de suministrar sólo una millonésima de vatio.

Esta enorme diferencia podría elevarse y cambiar la ionosfera en las formas necesarias para crear los efectos futuristas descritos en la patente. Según la patente, el trabajo de Nikola Tesla a principios del siglo XX constituye la base de la investigación.

¿Para qué le valdría esta tecnología a ARCO, la propietaria de las patentes? Sus dueños podrían hacer enormes ganancias emitiendo energía eléctrica hacia el consumidor desde una central eléctrica situada en los campos de extracción de gas, sin cables.

Durante cierto tiempo, los que investigaban a HAARP no pudieron demostrar que éste era uno de los usos que se pretendían con HAARP. Sin embargo, en abril de 1995, Begich encontró otras patentes, conectadas con una lista de "personal clave" de APTI. Algunas de estas nuevas patentes de APTI eran de hecho un sistema inalámbrico para enviar energía eléctrica.

La patente de Eastlund decía que su tecnología es capaz de confundir, o interrumpir completamente, los sofisticados sistemas de teledirección de aviones y misiles. Es más, esta capacidad de rociar grandes zonas de la Tierra con ondas electromagnéticas de frecuencias variables, y controlar los cambios de esas ondas, hace posible el corte total de las comunicaciones en tierra y mar, así como en el aire. La patente decía:



"Así, este invento da la capacidad de poner en la atmósfera de la Tierra cantidades sin precedentes de energía en ubicaciones estratégicas y mantener el nivel de inyección de energía, especialmente si se emplea la emisión de impulsos al azar, de una manera mucho más exacta y mejor controlada que lo que antes permitía la tecnología anterior, en particular mediante la detonación de dispositivos nucleares de diversos rangos de kilotones [2] en diversas altitudes ..." [3]

" .. se puede no sólo interferir las comunicaciones de terceros, sino también aprovechar uno o varios de estos rayos para tener una red de comunicaciones aun cuando el resto de las comunicaciones mundiales esté interrumpido. Dicho de otra forma: lo que se usa para interrumpir las comunicaciones del otro, al mismo tiempo lo puede emplear un conocedor de este sistema como red de comunicación ."

" .. grandes zonas de la atmósfera se podrían elevar de improviso a una gran altitud, de modo que los misiles encuentren fuerzas de arrastre inesperadas e imprevistas, con la destrucción resultante..."

"Se puede modificar los fenómenos meteorológicos, por ejemplo, cambiando los patrones de viento de las capas superiores de la atmósfera, mediante la construcción de uno o varios penachos de partículas atmosféricas que actuarán como una lente o dispositivo de enfoque. ... pueden suceder modificaciones moleculares de la atmósfera de modo que se alcancen efectos ambientales positivos. Además, al hacer cambiar la composición molecular de una zona atmosférica, se puede elegir una molécula particular o más de una para aumentar su presencia. Por ejemplo, las concentraciones atmosféricas de ozono, nitrógeno, etc., se podrían aumentar artificialmente.."



Begich encontró otras once patentes de APTI. Decían cómo hacer "Explosiones de tipo Nuclear sin Radiación", sistemas radiantes de energía, el radar de sobrehorizonte, sistemas de detección para misiles que lleven cabezas nucleares, pulsos electromagnéticos antes producidos por armas termonucleares y otros recursos de la Guerra Espacial. Este racimo de patentes fue la base del sistema de armamento de HAARP.

Otras investigaciones de Begich y Manning relacionadas con ésta destaparon extraños esquemas. Por ejemplo, documentos de las Fuerzas Aéreas revelaban que se había desarrollado un sistema para manipular e interrumpir los procesos mentales humanos mediante la radiación de pulsos de radiofrecuencia (el instrumento de HAARP) sobre grandes zonas geográficas. La mayor parte de la información sobre esta tecnología provenía de los escritos de Zbigniew Brzezinski (ex Asesor de Seguridad Nacional del Presidente estadounidense Carter) y J.F. MacDonald (asesor científico del Presidente estadounidense Johnson y profesor de Geofísica en UCLA), que escribieron sobre el empleo de transmisores radiantes de energía para la guerra geofísica y la ambiental ["ecológica"]. Los documentos mostraban cómo se podrían causar estos efectos, y los efectos negativos sobre la salud humana y el pensamiento humano.

Las capacidades de interferencia mental de HAARP son las más inquietantes. Más de 40 páginas del libro, con unas docenas de notas a pie de página, hacen la crónica del trabajo de profesores de Harvard, planificadores militares y científicos, de cómo planifican y testean este uso de la tecnología electromagnética. Por ejemplo, uno de los informes que describen este empleo era de la Cruz Roja Internacional de Ginebra [4]. Incluso daba los rangos de frecuencia en las que estos efectos podrían ocurrir: los mismos rangos que HAARP es capaz de emitir.

La siguiente afirmación se hizo hace más de veinticinco años, en un libro de Brzezinski que éste escribió cuando era profesor en la Universidad de Columbia:



"Los estrategas políticos están tentados de explotar la investigación sobre el comportamiento cerebral y humano. El geofísico Gordon J. F.MacDonald --especialista en problemas bélicos-- dice que ataques electrónicos ajustados cronológicamente y artificialmente excitados 'podrían conducir a un modelo de oscilaciones que produzcan niveles de energía relativamente altos sobre ciertas zonas de la tierra... De este modo, se podría desarrollar un sistema que dañaría considerablemente el funcionamiento cerebral de poblaciones muy grandes en zonas seleccionadas durante un gran período de tiempo'... A pesar de que a algunos les inquiete profundamente el uso del medio ambiente para manipular las conductas con el fin de obtener ventajas nacionales, la tecnología que permite ese empleo se desarrollará muy probablemente en las próximas décadas".



En 1966, MacDonald era miembro del Consejo Asesor Científico Presidencial y más tarde fue miembro del Consejo Presidencial sobre la Calidad Ambiental. Publicó informes sobre el empleo de tecnologías de control del medio ambiente para objetivos militares. El comentario más profundo que hizo como geofísico fue: "la clave para la guerra geofísica es la identificación de inestabilidades del medio ambiente, para las cuales al añadirse de una pequeña cantidad de energía se liberarían cantidades infinitamente mayores de energía". Dado que los geofísicos de ayer predijeron los avances de hoy, ¿están llevando a cabo esa visión los gestores de los programas de HAARP?

Los geofísicos reconocieron que la adición de energía al conjunto del medio ambiente podría tener grandes efectos. Sin embargo, la humanidad ya ha añadido cantidades sustanciales de energía electromagnética en nuestro medio ambiente sin entender lo que podría constituir la masa crítica. El libro de Begich and Manning plantea interrogantes: ¿Estas adiciones no han tenido efecto, o hay una cantidad acumulativa más allá de la cual se puede hacer un daño irreparable? ¿Es HAARP otro paso de un viaje del cual no podemos volver? ¿Estamos a punto de emprender otro experimento energético que soltará otro grupo de demonios de la caja de Pandora?

Ya en 1970, Zbigniew Brzezinski predijo que aparecería gradualmente "una sociedad más controlada y más dirigida", vinculada a la tecnología. Un grupo de la élite dominaría esta sociedad, impresionando a los votantes con conocimientos científicos proclamados como superiores. "Los Ángeles No Tocan esta HAARP" cita a Brzezinski:

"Libre de los frenos de los valores tradicionales liberales, esta élite no vacilaría en alcanzar sus fines políticos usando las últimas técnicas modernas para influir en la conducta pública y mantener la sociedad vigilada y controlada estrechamente. El ímpetu técnico y científico alimentaría la situación que explota la élite", predijo Brzezinski.

Sus previsiones demostraron ser exactas. Hoy están surgiendo muchos nuevos instrumentos para "la élite", y la tentación de usarlos aumenta. Ya han tomado su lugar las directrices políticas para permitir que se usen esos instrumentos. ¿Cómo se podría cambiar a los Estados Unidos, trozo a trozo, hasta la predicha tecnosociedad sumamente controlada? Entre los hitos de ese camino previstos por Brzezinski estaban las crisis sociales persistentes y el uso de los medios de comunicación para ganar la confianza del público.

En otro documento preparado por el gobierno, las Fuerzas Aéreas estadounidenses afirman:



"Los usos potenciales de los campos electromagnéticos artificiales son amplios y se pueden emplear en muchas situaciones militares o cuasi-militares... Algunos de estos empleos potenciales incluyen el enfrentamiento con grupos terroristas, el control de las multitudes, el control de las brechas de seguridad en instalaciones militares, y técnicas antipersonales en la guerra táctica. En todos estos casos los sistemas EM (electromagnéticos) se usarían para producir leves o graves interferencias fisiológicas o distorsiones de la percepción o desorientación. Además, las capacidades de las funciones fisiológicas de los individuos podrían ser degradadas hasta tal punto que serían ineficaces en combate. Otra ventaja de los sistemas electromagnéticos consiste en que pueden proporcionar cobertura sobre grandes zonas con un solo sistema. Son silenciosos y las contramedidas pueden ser difíciles de desarrollar ... Una última área en la que la radiación electromagnética puede demostrar ser valiosa está en la mejora de las capacidades de individuos para fenómenos anómalos."



¿Indican estos comentarios empleos ya desarrollados en cierta medida? El autor del informe del gobierno se refiere a un documento de Fuerzas Aéreas anterior sobre los empleos de la radiación de radiofrecuencia en situaciones de combate. (Aquí Begich y Manning subrayan que HAARP es el transmisor de radiación de radiofrecuencia más versátil y más grande del mundo.)

Las Actas del Congreso de los Estados Unidos tratan del empleo de HAARP para penetrar la tierra con señales enviadas desde la ionosfera. Estas señales se usan para mirar dentro del planeta a una profundidad de muchos kilómetros para localizar municiones subterráneas, minerales y túneles. El Senado estadounidense concedió 15 millones de dólares en 1996 para desarrollar esta capacidad: la tomografía de penetración en la tierra. El problema es que la frecuencia necesaria para la radiaciones que penetran la tierra está dentro del rango de las frecuencias más citadas sobre la interferencia con las funciones mentales humanas. También puede tener efectos profundos sobre los patrones de migración de los peces y de animales salvajes que confían en un campo de energía sin perturbaciones para encontrar sus rutas.

Por si los pulsos electromagnéticos en el cielo y la interferencia mental no fueran bastante, Eastlund se jactó de que el superpoderoso calentador ionosférico podría controlar el tiempo atmosférico. Begich y Manning sacaron a la luz documentos de gobierno que indican que los militares tienen tecnología de control meteorológico. Cuando HAARP tarde o temprano esté construido en todo su nivel de potencia, podría crear efectos meteorológicos sobre hemisferios enteros. Si un gobierno experimenta con los patrones meteorológicos mundiales, lo que se haga en un lugar afectará a todos los demás en el planeta. "Los Ángeles No Tocan esta HAARP" explica un principio en el que se basan algunos inventos de Nikola Tesla --la resonancia-- que afecta a los sistemas planetarios.


Burbuja de partículas eléctricas

"Los Ángeles No Tocan esta HAARP" contiene entrevistas con científicos independientes como Elizabeth Rauscher. Tiene un doctorado, una larga e impresionante carrera en la Física de alta energía, y ha estado publicando en prestigiosas revistas científicas y libros. Rauscher comentó sobre HAARP. "Se está bombeando una energía enorme a una configuración molecular sumamente delicada que comprende estas multicapas que llamamos la ionosfera". La ionosfera es propensa a reacciones catalíticas, explicaba; si se cambia una pequeña parte, puede suceder un cambio importante en la ionosfera.

Al describir la ionosfera como un sistema delicadamente equilibrado, la Doctora Rauscher compartió su imagen mental de ella: una esfera "como una burbuja de jabón" que rodea la atmósfera de la Tierra, con movimientos que se arremolinan en la superficie de la burbuja. Si se perfora un agujero bastante grande a través de ella, predice, podría estallar.


Cortar la ionosfera

El físico y doctor Daniel Winter, de Waynesville, Carolina del Norte, dice que las emisiones de alta frecuencia de HAARP pueden emparejarse con las ondas largas (ondas electromágnéticas de baja frecuencia, por sus siglas en inglés ELF) que la rejilla [electromagnética] de la Tierra usa para distribuir la información como vibraciones para sincronizar las danzas de la vida en la biosfera. Dan llama a esta acción geomagnética 'la corriente sanguínea de la información de la Tierra', y dice que es probable que el emparejamiento de las altas frecuencias (HF) de HAARP con las ELF naturales (las frecuencias muy bajas) puede causar efectos secundarios imprevistos, insospechados.

David Yarrow, de Albany, Nueva York, es un investigador basado en la electrónica. Describía las posibles interacciones de las radiaciones de HAARP con la ionosfera y con la rejilla magnética de la Tierra:



"HAARP no quemará 'agujeros' en la ionosfera. Esa idea es una peligrosa atenuación de lo que hará el gigantesco rayo de gigavatios de HAARP. La Tierra está girando en relación con las delgadas capas eléctricas de la membrana de múltiples capas de la 'ion-o-esfera' que absorbe y protege la superficie de la Tierra de la intensa radiación solar, incluidas las tormentas de partículas con carga de los vientos solares que erupcionan desde el sol. El giro axial de la Tierra quiere decir que HAARP --en una explosión que dure más de unos cuantos minutos-- cortará la ionosfera como un cuchillo microondas. Esto produce no 'un agujero', sino una larga rasgadura: una incisión."



Pulsando groseramente las cuerdas

"Segundo concepto: Como la Tierra gira, HAARP marcará a través del flujo geomagnético ... un huso en forma de rosquilla de cuerdas magnéticas - como los meridianos de longitud (de los mapas). HAARP no puede 'cortar' estas cuerdas de la capa magnética de Gaia, pero pulsará cada cuerda con altas frecuencias ásperas, desafinadas. Estos impulsos de ruido [5] harán vibrar las líneas de flujo geomagnético, enviando vibraciones por toda la telaraña geomagnética."

"La imagen que se viene a la mente es la de una araña en su telaraña. Aterriza un insecto, y las vibraciones de la telaraña alertan de la posible presa a la araña. HAARP será un dedo artificial de microondas que intervendrá en la telaraña, enviando señales de confusión, si no rasgando agujeros en los hilos."

"Los efectos de esta interferencia con las sinfonías del arpa geomagnética de Gaia son desconocidos, y sospecho que casi no se han pensado. Incluso si se han pensado, la intención (de HAARP) es averiguar cómo explotar cualquier efecto, no tocar en afinación con las sinfonías globales."

Entre otros investigadores citados está Paul Schaefer, de Kansas City. Se graduó en ingeniería eléctrica y pasó cuatro años construyendo armas nucleares. "Pero la mayor parte de las teorías en las que los científicos nos han hecho creer parece que se están derrumbando", dice Schaefer.

Habla de desequilibrios ya causados por la era industrial y atómica, sobre todo por la radiación de grandes cantidades de partículas diminutas de alta velocidad "como muy pequeños trompos en nuestro ambiente". El nivel poco natural de movimiento de partículas sumamente energéticas en la atmósfera y en los cinturones de radiación que rodean a la Tierra es el bandido en las interferencias meteorológicas, según este modelo, que describe una Tierra que descarga su acumulación de calor, aliviando la tensión y recuperando una condición equilibrada mediante los terremotos y la acción volcánica.


Tierra 'febril'

"Uno podría comparar el estado energético anormal de la Tierra y de su atmósfera a una batería de coche que se ha sobrecargado cuando ha subido el flujo normal de energía, causando puntos calientes, arcos eléctricos, rupturas físicas y turbulencia general cuando la energía encerrada trata de encontrar algún lugar al que ir."

En una segunda analogía, Schaefer dice "A no ser que deseemos la muerte de nuestro planeta, debemos terminar la producción de las partículas inestables que generan la fiebre de la tierra. Una primera prioridad de prevenir este desastre sería cerrar todas las centrales nucleares y terminar con las pruebas de armas atómicas, con la guerra electrónica y con la 'Guerra de las galaxias'. "

Mientras tanto, los militares construyen su calentador ionosférico aun mayor, para crear deliberadamente más inestabilidades en una enorme capa de plasma --la ionosfera-- y para elevar el nivel de energía de las partículas con carga eléctrica.


Lluvia electrónica desde el cielo

Han publicado informes sobre la precipitación de electrones desde la magnetosfera (los cinturones externos de partículas cargadas que forman corrientes hacia los polos magnéticos de la Tierra) causada por ondas electromagnéticas artificiales de frecuencia muy baja. "Estas partículas precipitadas pueden producir ionización secundaria, emitir rayos X, y causar una perturbación significativa en la ionosfera inferior."

Dos científicos de radio de la Universidad de Stanford ofrecen pruebas de lo que puede hacer la tecnología para afectar al cielo al hacer ondas en la tierra; demostraron que ondas de radio de frecuencia muy baja pueden hacer vibrar la magnetosfera y hacer que partículas de gran energía caigan a torrentes en la atmósfera de la Tierra. Al conectar la señal en ON o en OFF, podían parar el flujo de partículas energéticas.


Control meteorológico

Las avalanchas de la energía desalojada por tales ondas de radio podrían golpearnos con fuerza. Su trabajo indica que los técnicos podrían controlar el tiempo atmosférico global enviando 'señales' relativamente pequeñas a los cinturones de Van Allen (cinturones de radiación alrededor de la Tierra). Los efectos de la resonancia de Tesla pueden controlar enormes energías mediante señales de detonación diminutas.

El libro de Begich y Manning pregunta si ese conocimiento lo usarán científicos orientados a la guerra u orientados a la biosfera.

Los militares han tenido aproximadamente veinte años para trabajar sobre métodos de guerra meteorológicos, que de manera eufemística llaman modificación meteorológica. Por ejemplo, la tecnología de producción de lluvia se usó en unas cuantas pruebas en Vietnam. El Departamento de defensa estadounidense probó estudios de manipulación de rayos de tormenta y de huracanes en el Proyecto Skyfire [Proyecto Fuego del Cielo] y el Proyecto Stormfury [Proyecto Furia de Tormenta]. Y consideraron algunas tecnologías complejas que producirían grandes efectos. "Los Ángeles No Tocan esta HAARP" cita a un experto que dice que los militares estudiaron tanto lásers como sustancias químicas que calculaban que podrían dañar la capa de ozono sobre un enemigo. Ver maneras de causar terremotos, así como de descubrirlos, formaba parte del proyecto llamado Prime Argus, hace décadas. El dinero para esto provenía de la la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa: Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA, ahora con las siglas ARPA).

En 1994 las Fuerzas Aéreas revelaron su plan general para Spacecast 2020 que incluye el control meteorológico. Los científicos han experimentado con el control meteorológico desde los años 40, pero Spacecast 2020 subrayaba que "usar técnicas de modificación ambientales para destruir, para dañar o perjudicar a otro estado está prohibido". Habiendo dicho esto, las Fuerzas Aéreas afirmaban que los avances en esta tecnología "obligan a hacer un nuevo examen de este asunto sensible y potencialmente peligroso."



¿40 años disparando al cielo?

Ya en 1958, el asesor jefe sobre modificación meteorológica de la Casa Blanca, Capitán Howard T. Orville, dijo que el departamento de defensa estadounidense estudiaba "maneras de manipular las cargas [electromagnéticas] de la tierra y el cielo y así afectar al tiempo atmosférico" usando un rayo electrónico para ionizar o desionizar la atmósfera sobre una zona dada.

En 1966, el Profesor Gordon J. F. MacDonald era el director asociado del Instituto de Geofísica y Física Planetaria de la Universidad de California, Los Angeles; era miembro del Consejo asesor de Ciencia Presidencial, y más tarde fue miembro del Consejo Presidencial sobre la Calidad Ambiental. Publicó informes sobre el empleo de tecnologías de control del medio ambiente con objetivos militares. MacDonald hizo un revelador comentario:

"La clave de la guerra geofísica es la identificación de inestabilidades ambientales, las cuales al añadirles una pequeña cantidad de energía liberarían cantidades de energía infinitamente mayores."

MacDonald, científico de renombre mundial, tenía muchas ideas para utilizar el ambiente como sistema de armas y contribuyó a lo que era, entonces, el sueño de un futurista. Cuando escribió su capítulo "Cómo Arruinar el Medio Ambiente ", para el libro "A Menos Que Llegue La Paz", no estaba bromeando. En el capítulo describe el empleo de la manipulación meteorológica, la modificación de clima, la fusión o la desestabilización de la capa de hielo polar, técnicas de agotamiento de ozono, ingeniería de terremotos, el control de las olas del océano y la manipulación de las ondas cerebrales usando los campos energéticos del planeta. MacDonald también decía que estos tipos de armas se iban a desarrollar y que, cuando se usaran, serían prácticamente imperceptibles para sus víctimas. ¿Es HAARP esa arma? La intención de hacer ingeniería ambiental de los militares está bien documentada.

Las audiencias del subcomité del Congreso estadounidense sobre Océanos y Medio Ambiente Internacional examinaron la modificación del clima y del tiempo atmosférico conducida por los militares a principios de los años 70. "Lo que surgió era un cuadro imponente de investigación y experimentación por parte del Departamento de Defensa adentrándose en los métodos para usar como arma la interferencia dañina sobre el medio ambiente", decía otro autor citado en "Los Ángeles No Tocan esta HAARP".

Los secretos revelados sorprendieron a los legisladores. ¿Sorprendería hoy a los legisladores una investigación sobre el estado del arte de la manipulación electromagnética? Pueden averiguar que las tecnologías desarrolladas de los experimentos de HAARP en Alaska podrían nacer de la visión de Gordon MacDonald, porque los científicos avanzados describen el tiempo atmosférico global como no sólo la presión atmosférica y sistemas térmicos, sino también como un sistema eléctrico. [6]


'Pequeña entrada, efecto grande'

HAARP "bombardea" la ionosfera donde es relativamente inestable. Una cosa que hay que recordar es que la ionosfera es un escudo eléctrico activo que protege el planeta del bombardeo constante de partículas de alta energía del espacio. Este plasma de conducción, junto con el campo magnético de la Tierra, atrapa el plasma eléctrico del espacio y le impide ir directamente a la superficie de la tierra, dice Charles Yost, de Dynamic Systems, Leicester, Carolina del Norte.



"Si se disturba en gran medida la ionosfera, la atmósfera de debajo se disturba subsecuentemente."



Otro científico entrevistado dijo que hay una superpoderosa conexión eléctrica entre la ionosfera y la parte de la atmósfera en la que actúa nuestro tiempo atmosférico, la atmósfera inferior.

Un efecto eléctrico artificial --la resonancia armónica de línea energéticas-- causa la caída de de partículas cargadas de los cinturones (de radiación) de Van Allen, y los iones que caen causan cristales de hielo (que precipitan nubes de lluvias).

¿Y qué hay de HAARP? La energía empujada hacia arriba por un calentador ionosférico no es mucha comparada con el total de la ionosfera, pero los documentos de HAARP admiten que se puede liberar en la ionosfera cantidades multiplicadas por mil o más de energía, en vez de inyectarlas. Igual que con "la clave de la guerra geofísica" de MacDonald, los "efectos "no lineales" (descritos en la temática sobre el calentador ionosférico) significan un pequeño estímulo y un gran efecto [7]. El astrofísico Adán Trombly dijo a Manning que un modelo de acupuntura es un modo de comprender el posible efecto de la emisión de impulsos de multigigavatios a la ionosfera. Si HAARP golpea ciertos puntos, esas partes de la ionosfera podrían reaccionar de modos sorprendentes.

Calentadores ionosféricos más pequeños, como el de Arecibo, están debajo de regiones de la ionosfera relativamente apacibles, comparados con los movimientos dinámicos más cercanos a los polos magnéticos de la Tierra. Esto añade otra incertidumbre a HAARP: la atmósfera superior, imprevisible y agitada, cerca del Polo Norte.

Los experimentadores de HAARP no impresionan el sentido común de las personas de Alaska como Barbara Zickuhr, que dice "Son como niños que juegan con un palo puntiagudo, encuentran un oso durmiendo y le pinchan en el trasero a ver qué pasa".



¿Podrían corto-circuitar la Tierra?

La Tierra como sistema eléctrico esférico es un modelo bastante aceptado. Sin embargo, aquellos experimentadores que quieran hacer conexiones de energía poco naturales entre las partes de este sistema podrían no estar pensando en las posibles consecuencias. Se puede provocar que los motores eléctricos y los generadores giren irregularmente cuando sus circuitos sean afectados. ¿Podrían las actividades humanas causar un cambio significativo del circuito eléctrico o del campo eléctrico del planeta? Un informe en la respetada revista Science trata de la ionización artificial de material radiactivo, pero quizás esto también lo podrían estudiar los domadores del cielo del tipo HAARP:

"Por ejemplo, los cambios del campo eléctrico de la tierra que resultan de una llamarada solar que modula la conductividad pueden tener sólo un efecto apenas perceptible sobre la meteorología, pero la situación puede ser diferente con respecto a los cambios de campo eléctrico causados por la ionización artificial ... "

La meteorología, desde luego, es el estudio de la atmósfera y el tiempo atmosférico. La ionización es lo que pasa cuando se dirige un nivel más alto de energía a los átomos y los electrones salen despedidos de los átomos. Las partículas con carga resultantes son la materia de HAARP. "Una mirada al tiempo atmosférico debería decirnos que estamos en el camino incorrecto", dice Paul Schaefer, comentando las tecnologías de tipo HAARP.

"Los Ángeles No Tocan esta HAARP: Avances en la Tecnología de Tesla" trata del plan militar de manipular lo que pertenece al mundo: la ionosfera. La arrogancia del gobierno de los Estados Unidos en esto no carece de precedente. Las pruebas nucleares atmosféricas tenían objetivos similares. Más recientemente, China y Francia usaron el dinero de sus pueblos de forma destructiva en pruebas nucleares subterráneas. Se informaba hace poco de que el gobierno de los EE UU gastó 3 billones de dólares para su programa nuclear desde sus principios en los años 40. ¿Qué nuevos avances en la ciencia de vida se habrían podido hacer con todo el dinero que se ha gastado en la muerte?

Begich, Manning, Roderick y otros creen que las democracias tienen que fundarse sobre la franqueza, más bien que sobre el secreto que rodea tanta ciencia militar. El conocimiento usado en el desarrollo de armas revolucionarias podría usarse para curar y ayudar a la humanidad. A causa de que se utilizan en nuevas armas, los descubrimientos se clasifican [como secretos de Estado] y se suprimen. Cuando sí que aparecen en el trabajo de otros científicos independientes, a las nuevas ideas a menudo se las frustra o se las ridiculiza, mientras los laboratorios de investigaciones militares siguen construyendo sus nuevas máquinas para los campos de matanza.

Sin embargo, el libro escrito por Manning y Begich trae la esperanza de que el Goliat militar-industrial-académico-burocrático puede ser afectado por el poder combinado de individuos decididos y de la prensa alternativa. Llegar a estar bien informado es el primer paso hacia el fortalecimiento. [Earthpulse]



NOTAS

[1] N. del T.: Se juega en este título con la similitud entre las palabras "HAARP" y "arpa", que en inglés es "harp". El resultado sería sugerir en el título que "Los Ángeles No Tocan esta ARPA". Desde hace más de mil años, se ha creído, y se ha representado luego en cuadros desde la Edad Media, que en el cielo los ángeles tocan instrumentos musicales, entre los cuales los más emblemáticos han sido la trompeta, las maderas (flautas, oboes, etc.) y el arpa.

[2] N. del T.: En el texto original, la expresión empleada es "yield", que es la energía liberada por una explosión, sobre todo por una explosión nuclear, expresada en las unidades de peso del explosivo TNT requerido para producir una liberación equivalente de energía. Un kilotón es la energía equivalente a la liberada por 1.000 toneladas de TNT. Como referencia: las estimaciones de la explosión nuclear de Hiroshima varían entre 13 y 16 kilotones.

[3] N. del T.: altitud: altura medida desde el nivel del mar.

[4] Informe de la Cruz Roja recogido en el artículo "El infarto inducido por ondas electromagnéticas de baja frecuencia. Datos para la reflexión".

[5] ] N. del T.: "Ruido": en Teoría de la Comunicación, información o inputs que distorsionan el contenido. En Música y Acústica, lo contrario a "armonía".

[6] Esta afirmación es fundamental para comprender qué son los fenómenos meteorológicos y cómo se producen. Es necesario, para quien quiera acercarse al estado actual de la ciencia, entender que cuando los "hombres del tiempo" de la televisión hablan de "altas o bajas presiones" y de "frente frío o frente cálido", están transmitiendo una visión superficial y muy limitada de lo que sucede en la atmósfera. No es que no sea cierto lo que dicen: es que muchos de los fenómenos que ellos miden son producidos por variaciones del sumatorio de la cargas eléctricas en cada zona y cada capa de la atmósfera, y por variaciones de las relaciones de carga y descarga iónicas entre cada zona. En otras ocasiones, características físicas como presión o temperatura desencadenan fenómenos electrónicos en la atmósfera que nosotros llamamos "meteorológicos". La sensación que precede a una tormenta, por ejemplo, es debida a la percepción de la variación en la carga eléctrica del aire cercano a la persona que la percibe, y no a "intuición" adivinatoria ni a "la presión". Cada célula es afectada por las variaciones del campo electromagnético que la rodea, y la sensación difusa celular de la variación es lo que todos entendemos como "percepción de la calma tensa que precede a la tormenta". En síntesis, la explicación es que nuestras células son más sensibles que las masas de aire al cambio progresivo de la carga eléctrica de la atmósfera, por lo que se adelantan en su percepción del cambio al fenómeno atmosférico que va a suceder al continuar el proceso de carga eléctrica. Repitamos la afirmación para que se pueda reflexionar sobre ella: los científicos avanzados describen el tiempo atmosférico global como no sólo la presión atmosférica y sistemas térmicos, sino también como un sistema eléctrico.
Se puede leer una breve alusión al caracter electromagnético de las afecciones humanas atribuidas a la meteorología en la parte I. VULNERABILIDAD DEL CORAZÓN ANTE LAS ONDAS ELECTROMAGNÉTICAS de "El infarto inducido por ondas electromagnéticas de baja frecuencia. Datos para la reflexión".
El hecho de que somos seres electromagnéticos, y por qué y cómo, está recogido en la segunda parte del mismo artículo: II. EL ORGANISMO TIENE SU PROPIO CAMPO ELECTROMAGNÉTICO . Esta parte es esencial para comprender por qué las emisiones electromagnéticas, y mucho más las armas electromagnéticas deliberadas, pueden causar no sólo daños orgánicos indistinguibles de los infartos cerebrales y cardíacos puramente fisiológicos, sino también efectos sobre el sistema nervioso, y más concretamente sobre el cerebro y el cerebelo, consistentes en distorsiones de la percepción e incluso "lavados de cerebro" individuales y de masas, borrados de memoria, desorientación, sensaciones térmicas, ataques psicóticos y epilépticos y descontrol emocional grave.

[7] Se puede leer una aproximación al concepto de "efecto no lineal" para legos en la materia en "El 11-M, el Rey y el ICM2006. Por Dosydos".

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