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La Venganza Nacionalista de los Jesuitas

Santuario Jesuita de San Ignacio de Loyola, en Azpeitia, Guipúzcoa. Este lugar fué el Cuartel General en donde tuvo lugar la Mesa de Negociación secreta con ETA en 2006
25 sept 13. En el siglo XVIII, los gobiernos iluminados de la Europa Ilustrada, quisieron acabar con el Poder de los Jesuitas, defensores a ultranza del Papa de Roma, y con enorme influencia política, económica, e intelectual...

Napoleón Bonaparte, Emperador de Francia, había escrito:

"Los Jesuitas son una organización militar, no una orden religiosa. Su jefe es el General de un Ejército, no el mero abad de un monasterio. Y el objetivo de esta organización es el Poder, Poder en su más despótico ejercicio, Poder absoluto, universal, Poder para controlar al mundo bajo la voluntad de un sólo hombre (El Superior General de los Jesuitas). El Jesuitismo es el más absoluto de los despotismos y, a la vez, es el más grandioso y enorme de los abusos".

A mediados del siglo XVIII los Jesuitas fueron expulsados de las principales Monarquías Católicas. En 1759 los Jesuitas fueron expulsados de Portugal; en 1762 fueron expulsados de Francia y en 1767 los Jesuitas fueron expulsados de España.

Por la "Pragmática Sanción" de 1767 del Rey Carlos III de Borbón, 146 Dependencias de los Jesuitas fueron tomadas por el Ejército del Rey, y 2641 jesuitas tuvieron que abandonar España. Al mismo tiempo, fueron confiscados todos los bienes patrimoniales de la Compañía de Jesús, como edificios, tierras, bibliotecas, etc...

Después de esto, el Rey Carlos III de España, el Rey de Portugal, y el Rey de Francia, presionaron al Papa Clemente XIV para que suprimiera la Orden de los Jesuitas en 1773. El Padre General Lorenzo Ricci y los miembros de su Consejo fueron apresados y encarcelados en Roma.

Se ha interpretado que el movimiento nacionalista vasco ha sido una herramienta de los Jesuitas para vengarse de su expulsión, expropiación de bienes y supresión de la Orden de la Compañía de Jesús en tiempos de Carlos III de Borbón. Se confabularon para arrebatar el territorio vasco a la Corona de España, y no solo eso, sino además para controlar los principales bancos y empresas más importantes de España.

Por otra parte, en la Guerra por la Sucesión al Trono de España, (1701-1715), Cataluña apoyó al Archiduque Carlos, de la Casa de Austria, pretendiente al trono de España, en contra de Felipe V de Borbón. Al final el candidato Borbón ganó la guerra, en contra de la apuesta catalana.

Así, pues, los Nacionalismos Vasco y Catalán, conectados con el Jesuitismo, vienen alineados con un resquemor, para vengarse de la Casa francesa de los Borbones que ha reinado en España.

Desde que nació el Reino de España, el Pueblo Vasco siempre estuvo en la vanguardia española como así lo demostró su activo papel en la Conquista de América y en otros frentes históricos. El sentimiento de los vascos siempre fué inequívocamente español, y su actuación siempre fué noble y ejemplar, ya que ellos mismos eran España, hasta que de buenas a primeras, a partir de 1895, apareció el nacionalismo vasco separatista y anti-español del jesuita racista Sabino Arana, familia y allegados.

Si bien este movimiento al principio era algo estrambótico y residual, con el paso de las décadas, y su dedicada organización y financiación, de inspiración jesuita, fue ganando adeptos para su causa.

El nacionalismo vasco no venía de antiguo ni de una manera natural entre los habitantes de las provincias vascongadas, ni halló nunca justificación histórica, sino que fué implantado artificialmente, desde un entorno intelectual y racista, conectado o patrocinado por el Jesuitismo.
Antes de 1895 no existió nunca nada de semejante discurso.

Lo mismo o parecido podemos decir del nacionalismo catalán. Desde que nació legítimamente el Reino de España, Cataluña siempre ha sido tierra española por los cuatro costados, y también siempre a la vanguardia de España. El nacionalismo catalán no venía de antiguo en absoluto ni de manera natural, sino que, de igual modo, unas determinadas organizaciones fueron construyéndolo e implantándolo en Cataluña, al principio muy débilmente, en forma de Catalanismo, desde 1891, hasta llegar al objetivo del Separatismo actual.

Sabino Arana, fundador del PNV, ingresó en el Colegio Jesuita de "Nuestra Señora de la Antigua" en Orduña, y Xabier Arzallus, dirigente del PNV, fué sacerdote jesuita
Todos los Lehendakaris, así como la mayoría de los personajes relevantes del Nacionalismo Vasco, han pasado por los Jesuítas.

En 1953 la organización juvenil del PNV "jesuita", llamada EGI (Euzko Gaztedi Indarra), se unió con EKIN (Acción) otra organización formada por un pequeño grupo de estudiantes de la Universidad Jesuita de Deusto, en Vizcaya.

En 1955 Ekin (Acción) se unió con otra organización similar de San Sebastián, en Guipúzcoa, dando lugar a la organización "Ekin-Taldea" "grupo de acción", el embrión de ETA. Después, en 1956 terminaron uniéndose Ekin-Taldea y EGI, la organización juvenil del PNV.

Al PNV le interesaba simplemente tener controlado a todo este entramado nacionalista bajo la tutela de EGI, pero los miembros del entorno de EKIN (Acción) eran mucho más radicales y perseguían acciones directas. Esta situación empezó a provocar tensiones en el grupo.

Al año siguiente, en 1957, tras ciertos problemas y discrepancias internas, expulsaron a uno de los fundadores de Ekin, por sus ideas excesivamente radicales, y después de esta expulsión, otros miembros, de toda esta trama, decidieron abandonar la organización, haciendo causa común con el expulsado. De estos disidentes radicales de "Ekin-Taldea y Egi" nacería después la organización terrorista ETA
Y fué precisamente el 31 de Julio de 1959, día del Fundador de los Jesuitas, San Ignacio de Loyola, cuando se dio a conocer por primera vez la banda asesina ETA. Esto no es un dato cualquiera, sino el sello que da a entender que detrás de la organización criminal estaban también, de algún modo, los Jesuitas.


En 2006, mientras el Presidente socialista Zapatero gobernaba en España, el Santuario Jesuita de San Ignacio de Loyola, en Azpeitia, Guipúzcoa, fué el escenario anfitrión de la Mesa de Negociación en torno a ETA. En las reuniones secretas participaron el PSE, el PNV y la Izquierda Pro-Etarra


Fuente: http://www.elfindematrix.com/

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