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Yo fuí un masón Illuminati

26 ene 14. William Schnoebelen fue masón de alto grado hasta que logró salirse de la logia tras convertirse en un fervoroso cristiano. Dice haber pertenecido al selecto grupo de los Illuminati, lo cual dudamos, aunque no por ello y por otras afirmaciones que rayan el fanatismo el tal Schnoebelen deje de ser fuente confiable en ciertos aspectos relacionados con la trama masónica que maneja el mundo. Vende libros, sí, ofrece charlas, también, actividades estas que le suponen ingresos económicos que provienen del supuesto secreto que desvela y que por tanto pueden ser motivo de escepticismo.

Dejando al margen el posible ánimo de lucro del autor y su sectaria visión, repasando su libro "La masonería más allá de la luz" llama la atención un capítulo que dedica a los Illuminati de Baviera y las enseñanzas que supuestamente recibió William Schnoebelen durante su pertenencia a la alta masonería. Este pasaje no nos desvela nada que ya no supiéramos sobre el ex jesuita Adam Weishaupt y sus teorías para sentar las bases de la fundación de los Illuminati. Este pasaje, escrito hace 16 años, en 1997, fecha en que el sionista Alan Greenspan fabricó la burbuja financiera que provocó esta crisis, se escribió cuando nadie en esos años atisbaba la crisis prefabricada que hoy padecemos, pero este pasaje refleja al pie de la letra la ya anunciada táctica ocultista tantas veces publicada en ArucasBlog del PROBLEMA-REACCIÓN-SOLUCIÓN que Schnoebelen alarga a CINCO pasos perfectamente visibles hoy día inmersos en la actual situación social y política. Algo similar y a mayor escala ocurre con "Los Protocolos de los Sabios de Sión" (ver aquí), un texto encontrado alrededor del año 1900 que refleja a la perfección lo que ocurriría en el siguiente siglo XX, con muchos detractores que niegan la autoría que para nosotros es casi irrelevante porque la conclusión que sacamos es que alguien mueve los hilos (ver aquí).

No es ni Rajoy ni Merkel, ni el BCE o el FMI, ni las grandes firmas multinacionales y la gran banca, sino la pertenencia de estos a sociedades secretas o "discretas" como la masonería los causantes de este giro social que no está llevando a tocar fondo, provocado para implantar SU Nuevo Orden Mundial. Es a estos a quien hay que tumbar.

Extracto del libro de William Schnoebelen "La masonería más allá de la luz" (pag. 179):

LA LEY DE LOS CINCO
La rama de los Illuminati en la cual fui iniciado, supuestamente descendía en forma directa de los capítulos europeos de los VAIB. Allí aprendí algo de la antropología maligna de los Videntes de Bavaria. ¿Acaso no poseía yo también la "visión"? ¿Acaso no era yo parte de una forma superior de humanidad? Este fue el engaño que me hizo creer el Iluminismo. Me dijeron que yo era el próximo paso en la escalera de la evolución, y que los Iluminados éramos superiores a los seres humanos, en el mismo grado en que las personas eran superiores a los monos.

De alguna forma, quizá aun con la mente dominada por las drogas, Weishaupt produjo la "Ley de los Cinco". Su concilio interno original fue estructurado en base al pentagrama (símbolo de la estrella flamígera, Sirio). De acuerdo a la enseñanza que recibimos, este concilio interno estuvo formado por cinco hombres:

Kolmer (el amigo de Weishaupt)
Francis Dashwood (del club satánico Fuego del Infierno)
Alphonse Donatién DeSade (de donde se origina la palabra "sadismo")
Meyer Amschel Rothschild (fundador de la gran casa de banca)
Adam Weishaupt.

En magia, el número cinco se asocia con Marte. Sin embargo, en el Iluminismo tiene niveles de significado aun más profundos. En un punto de vista ocultista de cualquier tipo, nada se considera coincidencia. Todo tiene significado. Por tanto, es muy significativo que las petsonas tengan cinco dedos en las manos y en los pies, que el cuerpo tenga cinco apéndices y que haya cinco sentidos.

La imagen más poderosa en la brujería iluminista es el signo de Dagón (l Samuel 5): la mano, con la palma hacia arriba y los cinco dedos extendidos. Esta Ley de los Cinco dominaba la historia. Weishaupt enseñó que todo ocurría en cincos. La historia humana transcurría en un ciclo de cinco etapas. Aquel que entendiera estas etapas, podría manipular la historia para sus propios fines. Las cinco etapas eran:

I. Caos (Verwirrung): Este es el punto inicial de todas las sociedades y la condición de la humanidad en su estado "natural". Estaba relacionado, según Weishaupt, con los cultos a las diosas de la antigüedad, especialmente con la adoración de diosas como Lilit, Eris, Diana o Kali.

II. Discordia (Zweitracht): En esta etapa, dice Weishaupt, una clase dominante emerge y toma el control. Esto causa problemas, porque a la gente común que no llega a niveles superiores, le desagrada la imposición de autoridad y trata de rechazarla. Weishaupt relacionó este período con el inicio (o imposición) de la adoración a un dios masculino (es decir, el Dios de la Biblia, Marduk u Osiris).

III. Confusión (Unordnung). Weishaupt considera esta etapa como el tiempo cuando la gente intenta restaurar el equilibrio entre las dos fuerzas precedentes. Supuestamente es un intento para reprogramar la naturaleza humana y hacer que encaje en la etapa II. Weishaupt relacionó este período con el dios-niño (Loki, Horus, etc.), o con un tipo de diablo.

IV. Burocracia (Beamtenherrschaft). Esta etapa resulta por el fracaso de la síntesis de la etapa III. En este período todo debe controlarse obsesivamente, porque las personas no pueden cuidar de ellas mismas. Weishaupt cree que en esta etapa hay un vacío espiritual, y que ninguna deidad es reconocida como tal. La burocracia gobernante llega a ser el único dios. La gente no puede soportar este vacío y escapa a la fantasía, las drogas o la demencia. Los gobernantes deben seguir aparentando que tienen el control y que saben todo, y la carga sobre la clase esclava, los incapacita por completo. Pierden sus trabajos, y terminan en algún programa de beneficencia o en el hospital. Es durante esta fase que ocurre la destrucción de la clase media. Sin una clase media que genere capital, todo se desmorona.

V. Resultados (Grummet). Esta etapa, dice Weishaupt, es el estallido de la sociedad hacia sí misma -una reversión del caos-. La burocracia cae bajo el peso de su propio formalismo y todo gira sin control. La magia y la naturaleza gobiernan nuevamente, y el ciclo se prepara para comenzar otra vez. De ahí el lema del grado 32 en el Rito Escocés: "Orden desde el Caos".

Esta es una disertación extensa, pero para comprender lo que pretendía la organización de Weishaupt, y lo que está sucediendo hoy en los más altos niveles de la Masonería, es importante que resumamos esta teoría de las cinco etapas. Quizá no tenga un ápice de verdad, y evidentemente carece del concepto de un Dios soberano, pero debemos tomar en cuenta que Weishaupt creía que era verdad.

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