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El hombre que iluminó el mundo

15 nov 08. Nikola Tesla domesticó la electricidad, pero murió solo y arruinado

DANIEL MEDIAVILLA - MADRID - 26/10/2008. A Thomas Edison, que tuvo muchos aciertos, le falló el juicio a la hora de medir a Nikola Tesla. El que fue su primer empleador en EEUU dijo en una ocasión del inventor serbocroata que sus ideas eran maravillosas pero sin ninguna utilidad práctica. Es una afirmación peculiar sobre un hombre que estableció las bases de la radio, permitió el uso de la corriente eléctrica alterna o diseñó una central hidroeléctrica en las cataratas del Niágara. Sin embargo, aunque no fuese el caso de sus ideas, es probable que Tesla tuviese serios problemas con los asuntos prácticos de la vida. Si no, no puede entenderse que alguien que patentó algunas de las creaciones con mayor aplicación en el mundo moderno se pasase media vida ahogado por los problemas financieros.

Desde que llegó a EEUU, Tesla triunfó con sus inventos, pero fracasó a la hora de obtener de ellos seguridad económica. Llegó a Nueva York con una carta de recomendación para trabajar con Thomas Edison, que pronto le ofreció un premio de 50.000 dólares si lograba mejorar el rendimiento de sus dinamos. Tesla puso manos a la obra y logró superar la prueba que le había propuesto Edison. Sin embargo, cuando reclamó su premio, el inventor estadounidense le negó el dinero, afirmando que la oferta había sido, simplemente, una broma.

Tesla vivió toda su vida solo, como un monje, dedicado a sus ideas

Abandonó el taller de Edison, pero acabó cavando zanjas para su compañía. De allí salió gracias a un invento que nunca fue capaz de venderle a su primer empleador, sus sistemas para aprovechar la corriente alterna. Quien sí vio las posibilidades de este invento fue George Westinghouse. El empresario de Pittsburgh compró los derechos de este invento por unos 60.000 dólares, más 2,5 dólares por cada caballo de potencia vendido. Poco después de recibir esta gran cantidad de dinero para la época, Tesla ya la había invertido en un nuevo laboratorio donde seguir trabajando en los inventos que se agolpaban en su cabeza.

En noviembre de 1890, una de estas ideas le atrapó y no le soltaría hasta el final de sus días. Entonces logró iluminar un tubo de vacío con energía transmitida a través del aire sin necesidad de cables. A partir de ese momento, la transmisión inalámbrica de energía se convirtió en una obsesión.

Tesla colaboró con Westinghouse para introducir al mundo en una nueva era gracias a la implantación de la corriente alterna. En 1893, mostró la eficiencia del sistema al iluminar las 100.000 bombillas incandescentes que alumbraron el recinto de la Exposición Universal de Chicago, y en 1896 diseñó la central hidroeléctrica de las cataratas del Niágara.

Edison dijo que sus ideas eran geniales, pero sin aplicación práctica

Pero Tesla no se conformaba con logros posibles. Su plan para crear un sistema que proporcionase electricidad sin cables a todo el globo se materializó con la construcción de la torre Wardenclyffe. Ingenios como ese permitirían proporcionar electricidad gratuita en todo el planeta y servirían también como un sistema de comunicaciones que mantendría interconectados a todos los habitantes de la Tierra.

Tesla vivió toda su vida solo, como un monje, dedicado a sus ideas. Murió medio arruinado, diseñando inventos cada vez más descabellados y considerado como un lunático por muchos de sus contemporáneos. Había nacido en Croacia, en la localidad de Smiljan, en 1856. Tras su muerte, en 1943, sus cenizas se llevaron a Belgrado. Sus ideas aún permanecen vigentes.

Chispazos de genialidad que alumbraron el mundo

La radio. A lo largo de su vida, Tesla vio como los productos de su ingenio eran explotados por individuos más avispados a la hora de buscarles aplicación. Uno de ellos fue la radio. Aunque en 1900 la oficina de patentes de EEUU concedió la patente de la radio a Tesla, en 1904 revirtió la decisión y se la otorgó a Marconi pese a que los logros del inventor italiano se basaban en las patentes del serbocroata. Hasta su muerte, Tesla intentó recuperar lo que consideraba suyo. Unos meses después de su muerte, el Tribunal Supremo de EEUU confirmó la patente de la radio de Tesla. Entretanto, Marconi había recibido el premio Nobel, un reconocimiento que Tesla nunca tuvo.

Corriente alterna. En 1887, la corriente continua dominaba en EEUU, pero tenía un problema: las centrales eléctricas tenían que estar cerca del lugar de uso porque con la distancia la corriente perdía potencia. El dominio de la corriente alterna, de la mano de Tesla, solucionó ese problema.

Bobina de Tesla. En 1899, Tesla empleó una de sus bobinas para transmitir 100 millones de voltios de energía eléctrica a alta frecuencia para iluminar 200 bombillas que se encontraban a más de 30 kilómetros de distancia. La transmisión de energía sin cabels fue uno de sus sueños.
Fuente: Público.es

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